La elegancia de lo simple

LA ELEGANCIA NO SE TRATA DE LLAMAR LA ATENCIÓN, SE TRATA DE DEJAR HUELLA.

Cuando lees las reseñas de los eventos de la alfombra roja lo primero que verás son los atuendos escandalosos y lo que no se debe hacer. La lista de los mejores vestidos siempre esta compuesta de atuendos más discretos que van como guante a la forma del cuerpo de quien los porta. Para mi, esto es la elegancia. Es saber qué se te ve bien, saber cuando usarlo y saber portar cualquier atuendo sin esfuerzo alguno con un toque personal. La elegancia no se trata de los colores de la temporada, ni de la forma. La elegancia es una forma más de inteligencia emocional. En general, me parece que hay una confusión entre lo ELEGANTE y lo CLÁSICO. Aunque es cierto que lo clásico suele ser elegante, lo elegante no necesariamente tiene que ser clásico. De hecho, lo clásico es elegante precisamente por que es discreto y deja muy claro el cuando y el por qué. Por ejemplo, las camisas de polo. . . ¿ya los confundí verdad? La verdad es que es todo muy sencillo. Si lo que quieres es dar una pinta elegante en tu próximo evento de lujo, busca cumplir con estas sugerencias:

  1. Que se vea natural y parte de tu estilo de vida

Desde el maquillaje que eliges y cómo te depilas las cejas, hasta el atuendo que llevas – todo debe reflejar tu estilo de manera  natural. En el momento que fuerzas algo se convierte en otra cosa y deja de ser elegante.

     2. Hay un lugar y momento para todo

Si vas a una fiesta de día a la piscina y usas vestido largo – por más chanel que sea – te vas a ver como naca (pola). Lo siento, eso no es elegante. La elegancia viene de saber qué usar y cuando. Recuerda que se trata de tu contexto y tus relaciones interpersonales.  La elegancia al vestir es como tener clase al hablar: saber decir la cosa correcta en el momento correcto lo es todo. Se trata de cómo haces sentir a los demás. Pon atención a esto y serás reina.

     3. Que sea discreto y simple

Una cosa que nos ha enseñado la yoga es que SOMOS SUFICIENTE. No necesitamos excesos de nada para probarle nada a nadie. Nuestro valor como personas viene de otras cosas. Llevar un atuendo discreto es saber intrigar a los inteligentes, a los que escuchan, a los que les interesa.  Esto se trata de la gente, lo de la ropa – aunque la ropa es justamente lo que hace que sea así. Y OJO: El hecho de que sea discreto y sencillo no quiere decir ni aburrido ni que se descuiden los detalles. Con las piezas sencillas hay que cuidar esto aún más. Ya que cuando hay menos distracción visual cualquier hilo suelto, descosido, arruga o mancha se va a notar a la cuarta potencia. Si vas a llevar un atuendo simple y quieres que hable bien de ti entonces tiene que estar IMPECABLE. Se obsesiva con esto.

4. Actitud

Y aquí esta la llave del éxito. La elegancia se trata 100% de elocuencia y porte. Ten seguridad, buena postura y manten una conversación interesante. Eso, lo es todo. TODO.

5. SER ELEGANTE NO SIGNIFICA SER ABURRIDA.  De hecho es exactamente lo contrario – pero como no es fácil y no cualquiera lo puede hacer, pues la gente dice que es aburrido. Como en todo. Ser elegante toma un esfuerzo y mucha seguridad. Deja que hablen. Mantén las cosas simples y deja que tu personalidad hable por ti para que dejes huella.   Jupsuit por Adolfo Dominguez. Bolsa Yves Saint Laurant. Collar Vintage de malaquita.